09-24-2005, 05:59 PM
Revestido con el aura de gurú y haciendo gala de su carisma habitual el presidente y fundador de Apple, Steve Jobs, se dejó caer por Europa para la exposición MacWorld de París. Durante una hora se sometió a un bombardeo de preguntas por parte de un centenar de periodistas. Se habló de discográficas, de operadoras de telefonía, de Microsoft y por supuesto del iPod, el reproductor de música digital que ha conseguido ser reconocido como "el walkman del siglo XXI".
Aunque aún obtiene más del 60% de sus ingresos de la venta de ordenadores, el negocio de la música ocupa un lugar cada vez más destacado en la estructura de Apple, a la que algunos consideran más un culto que una marca.
Dos semanas después de anunciar el iPod Nano y el primer teléfono con el 'software' iTunes, la chistera de Jobs vino vacía al nuevo continente. No hubo novedades significativas y su presencia se convirtió en el único aliciente de una feria que cada vez se vuelca más en los accesorios para los iPod.
En la sesión de preguntas y respuestas celebrada con los medios de comunicación, Jobs desplegó todo su encanto aunque no se apartó ni un milímetro de la línea oficial de la compañía. En Apple el silencio sobre futuros productos y predicciones de mercado es dogma de fe y ni siquiera el presidente se permite dar pistas. "Trabajamos en secreto, no queremos que la competencia sepa qué estamos desarrollando", afirmó el propio Jobs ante la insistencia de varios periodistas.
Con todo, el fundador de la compañía de la manzana dejó escapar algunas perlas. A la pregunta sobre la posibilidad de que Apple presentara en breve un iPod con capacidad de reproducción de vídeo —uno de los productos más rumoreados cada vez que se acerca un gran evento de Apple- Jobs contestó con un esperanzador "nunca se sabe", aunque con posterioridad matizó: "Por ahora los reproductores personales de vídeo personales no han tenido el éxito esperado".
Algo similar opinó sobre la posibilidad de fabricar equipos orientados al salón, más cercanos a la electrónica de consumo que a la informática. "Técnicamente es posible pero la estrategia de mercado es complicada, hay que llegar a acuerdos con operadoras de cable, proveedores de contenido. No creo que el ordenador vaya a tener futuro en el salón".
nota completa: http://www.elmundo.es/navegante/2005/09/...92488.html
Aunque aún obtiene más del 60% de sus ingresos de la venta de ordenadores, el negocio de la música ocupa un lugar cada vez más destacado en la estructura de Apple, a la que algunos consideran más un culto que una marca.
Dos semanas después de anunciar el iPod Nano y el primer teléfono con el 'software' iTunes, la chistera de Jobs vino vacía al nuevo continente. No hubo novedades significativas y su presencia se convirtió en el único aliciente de una feria que cada vez se vuelca más en los accesorios para los iPod.
En la sesión de preguntas y respuestas celebrada con los medios de comunicación, Jobs desplegó todo su encanto aunque no se apartó ni un milímetro de la línea oficial de la compañía. En Apple el silencio sobre futuros productos y predicciones de mercado es dogma de fe y ni siquiera el presidente se permite dar pistas. "Trabajamos en secreto, no queremos que la competencia sepa qué estamos desarrollando", afirmó el propio Jobs ante la insistencia de varios periodistas.
Con todo, el fundador de la compañía de la manzana dejó escapar algunas perlas. A la pregunta sobre la posibilidad de que Apple presentara en breve un iPod con capacidad de reproducción de vídeo —uno de los productos más rumoreados cada vez que se acerca un gran evento de Apple- Jobs contestó con un esperanzador "nunca se sabe", aunque con posterioridad matizó: "Por ahora los reproductores personales de vídeo personales no han tenido el éxito esperado".
Algo similar opinó sobre la posibilidad de fabricar equipos orientados al salón, más cercanos a la electrónica de consumo que a la informática. "Técnicamente es posible pero la estrategia de mercado es complicada, hay que llegar a acuerdos con operadoras de cable, proveedores de contenido. No creo que el ordenador vaya a tener futuro en el salón".
nota completa: http://www.elmundo.es/navegante/2005/09/...92488.html