05-21-2008, 11:41 PM
El proyecto RepRap (Replicating Rapid-prototyper) ha desarrollado un prototipo de impresora en tres dimensiones capaz de replicarse a sí misma.
Una impresora en 3D funciona construyendo o “imprimiendo” componentes sobre capas de plástico, principalmente poliácido láctico, que es un polímero biodegradable hecho a partir de ácido láctico. La tecnología ya existe, pero los modelos comerciales actuales son muy caros.
La propuesta es que la impresora sea capaz de “autoreplicarse”, es decir de imprimirse a ella misma al igual que hace con cualquier otro objeto. De esta manera, su coste de producción se reduce mucho y se convierte en una tecnología totalmente accesible.
Los prototipos actuales rondan los 30.000 dólares (como el de Z Corporation) y cada centímetro cúbico impreso por uno de estos prototipos viene a costar 2 dólares. La intención del proyecto RepRap es producir la máquina gratuitamente. De esta manera, el coste de fabricación de un centímetro cúbico sería casi testimonial: de 0,02 dólares.
Uno de los mayores intereses del proyecto RepRap es que esta tecnología sea totalmente accesible, por eso sus creadores han apostado por el open-source para que, en teoría, cualquier pueda construir sus propia impresora y al ser de código abierto, los desarrolladores de software podrán mejorarla constantemente.
Las nuevas mejoras incluyen, por ejemplo, cabezales que pueden cambiarse en función del tipo de plástico con el que se esté imprimiendo. Por otro lado, también se está desarrollando un nuevo cabezal que deposita metales con un bajo punto de fundición. Los metales se funden a una temperatura más baja que los plásticos, lo que quiere decir que el metal se puede depositar dentro del plástico.
Hasta ahora hay siete copias de la máquina RepRap en el mundo y, por el momento, sólo usa dos tipos de plástico, el ya citado poliácido láctico, que es relativamente rígido, y otro más flexible para hacer, por ejemplo, la funda de un iPod.
El prototipo RepRap 1.0 "Darwin" logró replicarse al 50%, probablemente en el transcurso del año se dispondrá de un modelo capaz de replicarse a si mismo por completo.
Por el momento, está compuesto por un marco hecho de barras y piezas de plástico. Una plataforma plana se mueve verticalmente por el interior de ese marco. En la parte superior de ese bastidor se encuentran los dos “cabezales de impresión”, que pueden moverse de forma horizontal sobre la plataforma móvil.
Estos cabezales son los encargados de manipular un flujo de plástico derretido para construir, capa por capa, la pieza deseada. Todo el conjunto es controlado por un ordenador personal (con unos requisitos de hardware muy normales) gracias a un software que se puede descargar gratuitamente desde la página web de RepRap.
http://reprap.org/bin/view/Main/WebHome
Referencias:
Impresora_3D Wikipedia
Computerworld
Tendencias Informáticas Univ Madrid
Una impresora en 3D funciona construyendo o “imprimiendo” componentes sobre capas de plástico, principalmente poliácido láctico, que es un polímero biodegradable hecho a partir de ácido láctico. La tecnología ya existe, pero los modelos comerciales actuales son muy caros.
La propuesta es que la impresora sea capaz de “autoreplicarse”, es decir de imprimirse a ella misma al igual que hace con cualquier otro objeto. De esta manera, su coste de producción se reduce mucho y se convierte en una tecnología totalmente accesible.
Los prototipos actuales rondan los 30.000 dólares (como el de Z Corporation) y cada centímetro cúbico impreso por uno de estos prototipos viene a costar 2 dólares. La intención del proyecto RepRap es producir la máquina gratuitamente. De esta manera, el coste de fabricación de un centímetro cúbico sería casi testimonial: de 0,02 dólares.
Uno de los mayores intereses del proyecto RepRap es que esta tecnología sea totalmente accesible, por eso sus creadores han apostado por el open-source para que, en teoría, cualquier pueda construir sus propia impresora y al ser de código abierto, los desarrolladores de software podrán mejorarla constantemente.
Las nuevas mejoras incluyen, por ejemplo, cabezales que pueden cambiarse en función del tipo de plástico con el que se esté imprimiendo. Por otro lado, también se está desarrollando un nuevo cabezal que deposita metales con un bajo punto de fundición. Los metales se funden a una temperatura más baja que los plásticos, lo que quiere decir que el metal se puede depositar dentro del plástico.
Hasta ahora hay siete copias de la máquina RepRap en el mundo y, por el momento, sólo usa dos tipos de plástico, el ya citado poliácido láctico, que es relativamente rígido, y otro más flexible para hacer, por ejemplo, la funda de un iPod.
El prototipo RepRap 1.0 "Darwin" logró replicarse al 50%, probablemente en el transcurso del año se dispondrá de un modelo capaz de replicarse a si mismo por completo.
Por el momento, está compuesto por un marco hecho de barras y piezas de plástico. Una plataforma plana se mueve verticalmente por el interior de ese marco. En la parte superior de ese bastidor se encuentran los dos “cabezales de impresión”, que pueden moverse de forma horizontal sobre la plataforma móvil.
Estos cabezales son los encargados de manipular un flujo de plástico derretido para construir, capa por capa, la pieza deseada. Todo el conjunto es controlado por un ordenador personal (con unos requisitos de hardware muy normales) gracias a un software que se puede descargar gratuitamente desde la página web de RepRap.
http://reprap.org/bin/view/Main/WebHome
Referencias:
Impresora_3D Wikipedia
Computerworld
Tendencias Informáticas Univ Madrid