11-13-2006, 09:53 PM
China tiene algunas de las ciudades más contaminadas del planeta.
El director de la agencia estatal para el Medioambiente, Zhou Shengxian, dice que las condiciones ambientales están dañando la salud y podrían amenazar la estabilidad social en el país.
El crecimiento económico de China en las últimas dos décadas ha sido asombroso, pero ha sido el medioambiente el que ha pagado el precio.
Las fábricas han contaminado el aire y los ríos sin recibir ningún tipo de penalización.
Responsabilidad
De acuerdo a un estimado, más de un tercio de las ciudades chinas sufren los efectos de la lluvia ácida.
Esta situación ha provocado protestas en distintas partes del país y a modo de respuesta, los líderes políticos en Pekín se han comprometido a recortar el uso de los recursos energéticos y a reciclar la basura.
Pero la semana pasada, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico dijo que China no estaba cumpliendo con sus promesas.
Muchas provincias están ignorado el llamado de Pekín para que todos asuman una mayor responsabilidad sobre el medioambiente, con el fin de mantener el crecimiento económico.

El director de la agencia estatal para el Medioambiente, Zhou Shengxian, dice que las condiciones ambientales están dañando la salud y podrían amenazar la estabilidad social en el país.
El crecimiento económico de China en las últimas dos décadas ha sido asombroso, pero ha sido el medioambiente el que ha pagado el precio.
Las fábricas han contaminado el aire y los ríos sin recibir ningún tipo de penalización.
Responsabilidad
De acuerdo a un estimado, más de un tercio de las ciudades chinas sufren los efectos de la lluvia ácida.
Esta situación ha provocado protestas en distintas partes del país y a modo de respuesta, los líderes políticos en Pekín se han comprometido a recortar el uso de los recursos energéticos y a reciclar la basura.
Pero la semana pasada, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico dijo que China no estaba cumpliendo con sus promesas.
Muchas provincias están ignorado el llamado de Pekín para que todos asuman una mayor responsabilidad sobre el medioambiente, con el fin de mantener el crecimiento económico.

