Son cuatro distribuciones que marcan la evolución de Linux en los últimos meses y que sin duda ofrecen una visión muy aproximada de lo que podremos ver en próximas ediciones. KDE 4 se asienta como entorno de escritorio por defecto de muchas de nuestras protagonistas, pero por encima de esa apuesta está la mejora de usabilidad, la riqueza visual y, como siempre, la amplia gama de opciones que sigue ofreciendo el mundo Linux, una ventaja demasiado importante para que la ignoremos.
Fedora 9, apuesta de renovación
Fedora 9 es una distribución en la que encontrarás lo último de lo último, pero a un precio: puede que la estabilidad o compatibilidad de algunos componentes no sea la esperada, y eso se nota en la usabilidad final.
Mandriva 2008.1, sobresaliente
Todo en Mandriva está pensado para que el usuario final no tenga que complicarse la vida. La detección hardware es sobresaliente, y las herramientas gráficas como DrakConf o RPMDrake son una muestra de su potencia.
openSUSE 11.0 Beta 2 promete
A pesar de tratarse de una beta previa, lo cierto es que openSUSE 11.0 será sin duda una de las mejores ediciones de una distribución que ha recuperado su antiguo encanto, gracias en gran parte a la excelente integración de KDE 4.
Ubuntu 8.04, un paso atrás
Teniendo en cuenta que se trata de una versión LTS (Long Term Support) de Ubuntu, esperábamos que esta edición fuese más robusta. Las mejoras y novedades son importantes, pero también lo son los fallos y carencias de esta edición.