El viernes estuve siguiendo live 8 por canal 13. Hace bastante que se hacen conciertos
benéficos. El que empezó con todo esto fue George Harrison (guitarrista de The Beatles) por los años \'70. Lamentablemente algunos copiaron la idea de George pero para llenar sus bolsillos, vieron en la beneficencia un negocio. Eso es lo que pasó con Live 8, lo confirma la aparición en este evento del multimillonario Bill Gates (o Puertas del Billete),presentado por Bob Geldof como el filántropo (?) más importante del mundo. Bill arrancó con su típico discurso de político conservador, diciendo frases tales como... \'con gente como Tony Blair el mundo será mucho mejor\',
etc etc etc.
Bill Gates tiene más dinero que el PBI de muchos países sub-desarrollados y en vías de desarrollo, la cantidad de plata que gasta Elton John por año en flores podría darle de comer a miles de niños africanos... Por lo tanto se podría haber evitado pedirle dinero de beneficencia a la gente de clase media y media baja, tan solo si Elton John disminuyera su presupuesto anual en flores.
Les dejo esta nota que saqué de http://www.edder.org....
¡Qué bueno es Bono!
Jueves, 6 Enero, 2005
Las negritas son siempre amarillas, dice Rafael Sánchez-Ferlosio en Vendrán más años malos y nos harán más ciegos. En lo referido a lo que vamos, algo de eso hay. Años más malos, ya veremos; con más negritas, seguro. El que empieza, por lo de “la tragedia del Índico”, viene cargado de ellas. Ahí está George Bush, que “conmovido por la tragedia” ha hecho un donativo “de su propio bolsillo”. Sin embargo, eso es algo de lo que Sánchez-Ferlosio habla en Non olet: “poner su dinero a trabajar”. Bush tiene su corazoncito y esa pequeña víscera humanitaria saldrá ampliamente en negritas en la prensa, toda la prensa. Su dinero “trabaja” para él y rentará bien. Por su parte Bono, el de U2 –no el ministro que en la Pascua Militar volvió a interpretar su castizo papel–, y Bill Gates, el jefe de Microsoft –empresa conocida en los círculos de software libre como Macrodólar–, no sólo tienen un corazoncito humanitario que vuelve a poner sus nombres en negritas, sino que anuncian su empeño de ensancharlo a base de más dedicación a la causa humanitaria. Sus servicios de imagen, o de seguridad, no permitirán que se le pregunte a Bono –el cantante bueno que promociona su último disco, no el ministro que promueve el casticismo– por la primera macroceremonia humanitaria en la que participó: aquellos conciertos de Bob Geldof en favor de África, posteriormente descritos como “la mayor estafa moral de los años 80”, gracias a los que un dictador llamado Mengistu llenó sus arcas y se armó hasta los dientes. Inútil intentar decirle al señor Gates, el hombre más rico del mundo, que su inmensa fortuna se amasa sobre la exclusión tecnológica del tercer mundo, impuesta por monopolios como el suyo. La mortandad de la “tragedia del Índico”, aunque no muy distinta a la de la guerra de Irak, es, como bien dice Bush, “algo que desafía al entendimiento”, algo inimaginable. Y más inimaginable cuanta más información tengamos sobre ella. Lo imaginable eran las negritas: la subsiguiente riada de humanitarismo amarillo.
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De todas maneras para ser imparcial lo positivo de este concierto que es que se ha generado concientización en mucha gente, y además la reunión de Pink Floyd después de 22 años!!
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Veremos qué pasa en los siguientes dias...
saludos
Esteban